lunes, 7 de abril de 2014

Estilos visuales. Las comparaciones son odiosas.

Hace poco estuve revisando una breve guía del temario de cuestiones que se preguntan en los exámenes de certificación de Autodesk Inventor y me llamó la atención algo sobre lo que apenas había reparado anteriormente porque lo consideraba poco relevante y cuyo uso apenas planteaba dificultad alguna. Se trata de los diferentes estilos visuales de los que Inventor dispone.
Ya hace varias versiones que se añadieron un montón de nuevos estilos mientras que la competencia más directa, léase SolidWorks, mantiene tan solo cinco:
Sombreado con aristas, sombreado, sin líneas ocultas, líneas ocultas visibles y estructura alámbrica.

Comparando veremos que las opciones de Inventor son:
Realista (su funcionamiento depende mucho del rendimiento de la tarjeta gráfica), sombreado, sombreado con aristas, sombreado con aristas ocultas, representación alámbrica, estructura alámbrica con aristas ocultas, representación alámbrica solo con aristas visibles, monocromo, acuarela (no entiendo su utilidad) e ilustración (imitando el aspecto de un boceto a carboncillo).

 Así, Inventor tiene casi el doble de estilos visuales que SolidWorks.
¿Supone esto alguna ventaja para el usuario de Inventor?
Personalmente, en la práctica diaria solo uso dos estilos la mayoría de las veces: sombreado con aristas y sombreado con aristas ocultas combinándolas con la vista ortogonal y cónica. Eso es todo. Si necesito algo “más sustancial” echo mano de las representaciones o de  Inventor Studio.
Creo que la respuesta es obvia. Esta característica no es determinante para la elección de un software u otro aunque en las demostraciones comerciales queda muy bonito el “aspecto realista”.
A todo esto hay que añadir un pequeño pero importante detalle que por desgracia he sufrido en varias ocasiones. Si se guarda el archivo de Inventor con uno de los estilos visuales que consumen más recursos activo, puede ocurrir que el programa sea incapaz de abrir el fichero en cuestión o sufra los típicos cuelgues de sistema cuando otro usuario intente manipularlo si tiene una tarjeta gráfica poco potente. Afortunadamente estos “accidentes” se puedes evitar modificando las opciones de la aplicación.
En primer lugar, accediendo a las Opciones de aplicación, en la pestaña Visualización, activo la opción “Utilizar parámetros del documento” (de esa manera el estilo visual se ajustará a mi preferencia y no al estilo visual utilizado por la última persona que guardó el archivo). Después, hago clic en “Parámetros”.
 A continuación, establezco el estilo visual que prefiero para trabajar y que no me va a causar problemas con las capacidades gráficas de mi equipo.
Eso es todo.
Quizás los señores de Autodesk deberían centrar sus esfuerzos en crear versiones más depuradas y que consuman menos recursos de máquina en lugar de incluir características cuya utilidad es más que dudosa y que obligan a actualizar los equipos a cada versión que liberan a bombo y platillo.
Pero como siempre, esto es una opinión muy personal.